Muchas personas se preguntan si se puede abrir una cuenta bancaria con pasaporte en España. La respuesta es que por supuesto que sí. Hay varias opciones para elegir, dependiendo de tu perfil, tu situación y objetivos de estancia en el país, y por supuesto, de coste y prestaciones que quieras.

¿Se puede abrir una cuenta bancaria con pasaporte en España
¿Se puede abrir una cuenta bancaria con pasaporte en España? Sí.

Momofone es una entidad única en España, ya que combina los servicios de una tarifa móvil con los servicios bancarios. Esta marca pertenece a la sociedad Billing Financial España, S.A.

Los servicios de Momofone se caracterizan por englobar dos sectores distintos. Por un lado, se encuentra el sector de la telecomunicación, en la que Momofone ofrece una tarifa de móvil. Por otro, el sector financiero y bancario, en el cual la entidad se encarga de facilitar a sus clientes la contratación de una cuenta corriente online, tarjetas de crédito y débito, líneas de crédito y acceso a los servicios de su terminal de pago virtual.

La línea de móvil que ofrece Momofone se caracteriza por incluir 20GB de datos para navegar por Internet, además de llamadas ilimitadas tanto a fijos como a móviles. En cuanto a su cuenta bancaria, se trata de una cuenta online con IBAN español a través de la que podrás hacer transferencias y pagos, sin necesidad de tener domiciliada la nómina u otros recibos.

Por último, con Momofone puedes conseguir una tarjeta de débito tanto física como virtual, que podrás usar en comercios físicos, online y cajeros nacionales.

cuenta con pasaporte

Estos servicios pueden contratarse por un precio muy asequible, por lo que tendrás productos bancarios y tarifa de móvil en la misma factura. Además, podrás unificar la gestión de estos servicios en un mismo lugar, como es la aplicación móvil de Momofone.

Lo bueno de Momofone es que no tendrás permanencia, algo típico de las compañías de telecomunicaciones. Aquí, podrás dar de baja a los servicios de la entidad siempre que quieras, sin riesgo a pagar por una penalización.

BBVA nace en 1857 en Bilbao, con la creación de Banco de Bilbao. Hoy, el BBVA es un grupo multinacional que ofrece sus servicios a más de 70 millones de clientes repartidos en más de 30 países. La filosofía de BBVA se basa en un modelo de negocio centrado en el cliente y un modelo de rentabilidad ajustada que busca generar el máximo valor para el accionista.

Banco de Vizcaya, por su parte, se funda en 1901, realiza sus primeras operaciones en Bilbao y poco a poco se extiende por todo el país. Además de sus actividades como banco comercial y de depósitos, interviene en la creación y desarrollo de una buena parte de la industria española. En 1902, Banco de Bilbao se fusiona con Banco del Comercio, aunque ambas entidades mantienen sus respectivas figuras jurídicas. En la década de 1960, Banco de Bilbao crece al integrarse con otros bancos y comienza a crear un grupo financiero; mientras, Banco de Vizcaya continúa su crecimiento y va convirtiéndose en un importante grupo financiero.

En 1988 se firma el acuerdo de fusión de ambos bancos y nace la marca BBV. Poco después, en 1991 bajo el Gobierno de Felipe González, nace la entidad publica Argentaria y se privatiza entre 1993 y 1998. BBV se fusiona con Argentaria en 1999 y en enero de 2000 se adopta la marca BBVA.

Actualmente, el BBVA es la segunda entidad financiera en España por volumen de activos. Además, cuenta con 7.963 oficinas, 125.627 empleados y 74,5 millones de clientes en más de 30 países – presente principalmente en España, México, América del Sur, Estados Unidos y Turquía. En 2019 el banco anuncia que unifica su marca en todos los mercados donde opera, así como el lanzamiento de su nuevo logo.

El BBVA cuenta con un catálogo de productos muy amplio, sobre todo en lo que respecta a la banca para particulares. La entidad dispone de todo tipo de cuentas (algunas de ellas, además, son cuentas sin comisiones), así como depósitos, fondos de inversión, planes de pensiones y seguros. Por lo que respecta a la financiación, dispone de préstamos personales con distintas finalidades, hipotecas y tarjetas de crédito.

El Banco Santander, conocido como Santander, es una de las mayores entidades financieras del mundo y la primera entidad financiera española. Se considera como la segunda marca más valiosa española.

A día de hoy, sus principales mercados son España, Reino Unido Portugal y Polonia en Europa; y en América, los países con mayor presencia son Brasil, México, Argentina y Estados Unidos, entre otros.

Los orígenes del Banco Santander se remontan a 1857 en la ciudad de Santander, año en que la reina Isabel II firma el decreto que autoriza su constitución, aunque su despegue llega con las primeras décadas del siglo XX.

En 1920, Emilio Botín y López se convierte en el primer presidente fijo del Banco Santander. Durante su mandato, la entidad compra el Banco de Torrelavega y comienza la creación de una pequeña red de sucursales, no solo en territorio cántabro sino también fuera de la región.

En 1934, Emilio Botín Sanz de Sautuola y López se convierte en director general del Banco Santander y llega a la presidencia de la entidad en 1950. Bajo su mandato se inicia un importante proceso de expansión por todo el país, así como la compra de varias entidades. Poco después, en 1947, el Banco Santander abre su primera oficina en América (en Cuba), a la que sucederían las de Argentina, México, Venezuela y Londres.

El siguiente “Botín” en ponerse al mando de la entidad fue Emilio Botín Sanz de Sautuola y García de los Ríos, que llega al consejo de administración del banco en 1960, aunque no será consejero delegado hasta 1977. Durante esos años, Banco Santander compra Banco del Hogar Argentino, el First National Bank de Puerto Rico y el Banco Español-Chile, lo que le convierten en líder de la banca comercial en Latinoamérica.

Durante las siguientes décadas, varios hitos marcan la historia del Banco Santander: por ejemplo, en 1985 se crea Banco Santander de Negocios, en 1986 Emilio Botín Sanz de Sautuola y García de los Ríos llega a la presidencia de la entidad, y a finales de los 80 se hace con la entidad alemana CC-Bank y compra una participación de la portuguesa CC-Bank a Bank of America.